El más conocido villancico del mundo, Noche de Paz, sirvió hace casi un siglo como punto de partida para un hecho muy especial. Una tregua que surgió espontáneamente entre los soldados británicos y alemanes contra la voluntad de los mandos militares de ambos ejércitos. Una historia que intentó ser escondida por los gobiernos que participaron en la Primera Guerra Mundial y que ocurrió en Ypres, en Bélgica, en la navidad de 1914.